• Sugef alertó sobre vínculo de clientes con lavado de dinero
Banco Popular supo de transferencias sospechosas de firma colombiana
• Auditoría pone en duda apego a procedimientos para la apertura de cuentas
María Siu Lanzas
msiu@prensalibre.co.cr
 |
Un informe de la auditoría interna del Banco Popular confirma que mantuvieron abiertas las cuentas de dos personas supuestamente vinculadas con lavado de dinero, pese a haber sido alertados por Sugef.
|
El Banco Popular y de Desarrollo Comunal supo de la existencia de movimientos sospechosos de la firma colombiana Cambios y Capitales desde sus cuentas en Costa Rica hacia el exterior desde junio de 2004.
Así consta en el estudio especial de la auditoría interna del Banco Popular AIES-14-2007, en el que se indica que la Oficialía de Cumplimiento recibió dos alertas sobre situaciones dudosas.
Los reportes fueron emitidos por el Subproceso Internacional del Banco Popular, que es el área que maneja los servicios relacionados con pagos o recepción de dineros del exterior.
En la primer alerta, el Subproceso Internacional del Banco Popular informó que la empresa Cambios y Capitales realizaba en promedio dos transferencias mensuales al exterior por sumas muy altas, lo que reitera en un segundo informe en el que añade que todas las operaciones se realizaban desde Colombia.
Otra anomalía es que la empresa colombiana no tenía representante en Costa Rica al 23 de junio de 2004, pese a que para ese momento, esto ya era un requerimiento de la Superintendencia General de Entidades Financieras (Sugef), y aún así mantenía sus cuentas abiertas en el Banco Popular.
Asimismo, las transacciones continuaron aunque la firma colombiana nombró como agente residente a la empresa Giros Hispanos, contrario a lo que establece el Código de Comercio, pues debe ser un abogado, y esto estaba bajo conocimiento del Banco Popular.
Como elemento adicional es importante resaltar que la Sugef rechazó la inscripción de este ex cliente del Banco Popular en marzo de 2006. Además en octubre de 2007, la Sugef comunicó a la entidad, que dos de los socios mayoritarios de la firma Cambios y Capitales se encontraban ligados a una supuesta red colombiana de lavado de dinero.
El supuesto vínculo con una presunta red de lavado de dinero fue comunicado a la Sugef, por parte de la Oficina de Control de Activos Extranjeros del Departamento del Tesoro de los Estados Unidos (OFAC).
A pesar de estos acontecimientos, es hasta noviembre de 2007, que el Centro de Servicios Catedral (CSF) confecciona un oficio para comunicar a la firma colombiana el cierre de la cuenta corriente en dólares y aún así la auditoría interna del Banco Popular aduce en su informe que no obtuvo evidencia de que éste se recibiera.
Los funcionarios del CSF explicaron que no fue posible el envío del aviso vía fax o mediante correo electrónico, ya que ambos medios no recibían las comunicaciones remitidas por el Banco Popular, según consta en el documento.
Omisión de los altos mandos
El informe de la auditoría interna del Banco Popular no menciona en ninguna parte qué papel jugaron la Gerencia General y la Junta Directiva de la entidad en este escenario de irregularidades, que iniciaron hace seis años.
La auditoría interna determinó que las actuaciones de los funcionarios del Banco Popular en 2001 se apegaron a la normativa vigente en ese momento y en los años posteriores solo se enfoca en la actuación de la Oficialía de Cumplimiento.
En ese sentido, una de las dudas mencionadas por la auditoría interna es por qué el informe técnico de la Oficialía de Cumplimiento del Banco Popular se emitió más de un año después de recibir la primer alerta del Subproceso Internacional.
En dicho informe se concluye que era necesario solicitar a la empresa Cambios y Capitales su inscripción ante la Sugef y mantener un monitoreo periódico de su comportamiento transaccional tomando en cuenta que la empresa era considerada de “alto riesgo”.
La situación de la Oficialía de Cumplimiento no queda muy clara en el estudio, pues por una parte la auditoría interna cuestiona el retraso en la presentación del informe técnico, y por otro dice que no existía un plazo establecido para ello.
La única recomendación de este estudio con fecha del 5 de diciembre de 2007 y dirigido a la Junta Directiva del banco es que se ordene a la Gerencia General valorar las actuaciones de la Oficialía del Cumplimiento por no haber sometido al Comité de Cumplimiento el informe técnico elaborado en 2005.
El pasado 18 de julio del presente año se comunica la apertura de un procedimiento administrativo contra la persona, que estaba a cargo de la Oficialía de Cumplimiento. A éste se le responsabiliza por no haber presentado el informe mencionado anteriormente y de no haber desplegado acciones para que la firma colombiana aportara la constitución de la sucursal en Costa Rica, pese a conocer que está sociedad no había sido aceptada por la Sugef.
En cuanto al ligamen de los dos principales accionistas de la casa de cambio colombiana con supuesto lavado de dinero, la auditoría interna explica que no era obligación del Banco Popular revisar si en las listas, que mantiene la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), o entes similares, aparecen los nombres de sus clientes, ya que no está regulado, ni a nivel legal ni administrativo.
|