Logo

Portada
Nacionales
Internacionales
Opinión
Economía
Deportes
Sucesos
Purruja
Abanico
Clasificados



   TIPO DE CAMBIO $
   COMPRA: ¢ 543,69
   VENTA: ¢ 553,95

   NOTICIAS DE
 ULTIMA HORA



>>OPINIÓNSan José, Costa Rica, Miércoles 24 de diciembre de 2008, 10:59:05.


La “fe” de los del MEP

Gerardo Barboza
www.englishincostarica .org

Este distinguido medio de comunicación publicó el artículo “MEP estima reducir deserción en 2009 ante cambios de este año” (11/12/08). En la nota se indicó que “El Ministro resaltó que no se pueden observar cambios de la noche a la mañana, todo va ligado a un proceso a largo plazo, pero sí tiene la fe en su cartera que la repitencia y deserción se reduzcan en varios puntos” y que “No podemos esperar cambios de la noche a la mañana, siempre que uno realiza cambios en educación los resultados se verán a futuro con los años. Pero sí tenemos grandes expectativas para el 2009, siendo lo más importante un impacto a la deserción y repitencia”.

Aquello sonó como a la película comercial “Back to the future”. Retrocedamos en el tiempo, a 1994. En ese año, se realizó una “gran” e “innovadora” reforma en la enseñanza y el aprendizaje de lenguas en el MEP. Esa “gran” reforma, como de costumbre, no obedeció a un estudio científico independiente, sino más bien a los intereses de unos pocos funcionarios de esa cartera que lograron infectar todo el sistema educativo de este país con el fracasado “enfoque comunicativo”, para favorecerse como “autores” de libros de texto espurios que los estudiantes de secundaria tenían y tienen que adquirir, y para “quedar bien” con los monopolios de la industria del “English Language Teaching” y sus respectivas representaciones en este país que, de paso, han sido incapaces de proveer en 14 años la mano de obra que se requiere para satisfacer la “fabulosa” inversión extranjera.

Aún los epicentros de esas teorías “superiores” no han decidido cambiar el paradigma en la enseñanza y el aprendizaje de lenguas, por lo que no les han dado el permiso a los “expertos” de tiquicia para que se enseñe lo que nuestros estudiantes necesitan y no las mismas tonterías de la última década y media, que defienden a capa y espada en un acto de fe. En su lugar, se perpetuó la industria extranjera en la enseñanza del “What’s your name?” y del “to be going to” a través de un infundado collage llamado Plan Nacional de Inglés (PNI), ¿”productazo” nacional?, parte del igualmente infundado –desde su título– “Programa Costa Rica Multilingüe”. Empero, los resultados positivos de los “cambios” nunca llegaron a este presente, que sería el futuro pronosticado desde 1994 de la embaucada en torno a la enseñanza y el aprendizaje de lenguas en el Sistema de Educación Pública.

Al parecer, ahora hay que esperarse a que los “vivillos” proveedores de inglés, capaciten para mejorar el inglés “avanzado” de aquellos que lo aprendieron por mérito propio, para que esos proveedores los gradúen y puedan mostrar el gran logro, eso sí, antes de 2010. ¿Por qué no capacitarían primero a los principiantes? Porque saben que sus métodos no sirven y que es falso que los estudiantes aprendan en esos cursitos, por lo que no habría logros que reportar.

En la otra dirección, en lo que los íntimos y creyentes han calificado de “innovador”, se encuentran los cambios en el sistema de evaluación. Lo interesante es la contradicción entre el infundado collage PNI y la investigación de todo un año sobre los sistemas de promoción en América Latina y el mundo. Para el PNI existe todo un documento formal, muy similar a otros que ya habían sido producidos en países de América Latina, todos enmarcados en un invento llamado Marco Común Europeo y diagnosticados con una prueba cuya validez en lo que supuestamente mide no está demostrada. Para sustentar los cambios en el sistema de evaluación a nivel nacional, solo se cuenta con un comunicado (no queda otra más que llamarlo así pues no se sabe qué es eso) “Repetir o pasar: ¿y la deserción?”, que no se asoma al grado de “formalidad” que presenta el documento del PNI. No obstante, en “Repetir o pasar: ¿y la deserción?” abundan las similitudes con el documento –para citar solo un ejemplo por razones de espacio–”Promoción Automática y Fracaso Escolar en Colombia”, de Manuel Rojas Rubio, publicado años antes del 2008.

En suma, en una misma cartera, un documento es formal e infundado, y otro… no se sabe qué es ni tampoco aparece el documento completo de lo que han llamado “investigación” que, desde luego, en educación, no podría ser otra más que la científica. ¿Será que la reforma en evaluación es otra infundada innovación?
Y como en la película “Back to the future”, ahora debemos viajar al futuro a ver qué pasa pues “no podemos esperar cambios de la noche a la mañana”, porque los cambios –¿o las ocurrencias?– “siempre que [se] realizan… en educación los resultados se verán a futuro con los años”… así, como hemos visto los resultados a 2008 de la embaucada originada en 1994, cuando aquellos que la provocaron ya no rinden cuentas. Pero, en Costa Rica, para muchos bastan los esfuerzos sustentados en la buena voluntad, aunque sigamos subdesarrollados. ¿Investigación científica detrás del PNI y la reforma al sistema de evaluación, o pura fe?





 



Miembro de la Sociedad Periodística Extra Ltda.
Diario ExtraLa Prensa LibreCanal 42Radio América