• Karol Hernández, Señora Costa Rica 2008
La bella se considera una buena cocinera
Melissa Marín Cortés
mmarin@prensalibre.co.cr
Foto: Mariano Ramírez
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Karol Hernández se considera una persona sencilla, que habla con la verdad.
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Desde hace una semana la vida le cambió a Karol Hernández, una joven vecina de San Francisco de Dos Ríos, que desde ahora ostenta el título de la mujer casada más bella del país. De su vida, sus gustos y las responsabilidades que se avecinan LA PRENSA LIBRE conversó con ella.
Este es el primer título ganado a pesar de tener mucha experiencia en otros certámenes, en los cuales había llegado hasta la final, pero por diversas razones no logró una corona.
“Hace ocho años me había ausentado de las pasarelas y de eventos, pero sentía que ya era tiempo de hacer modelaje, era como un hobby, pero desde hacía mucho tiempo estaba buscando algo que se adaptara a lo que soy ahora: una señora.
“Miré en el certamen Señora Costa Rica la oportunidad de aportar mi granito de arena para ayudar con las causas que respalda este concurso”, afirmó la nueva bella señora.
Girando
Después de ser coronada, Karol no podía creerlo, “hasta pegué un grito en el camerino”. Desde ese instante se percató de que su vida cambiaría, pero ella asegura que seguirá siendo la misma persona.
“Karol es y será siempre la misma, con y sin corona. Ya me he acostumbrado a las cámaras y se me han ido quitando los nervios. Estoy más segura de mí misma. Soy una persona transparente, humilde y sincera, así que cada vez que me pregunten algo contesto con la verdad.”
La sede del certamen internacional que será en abril todavía no está definida, pero desde ahora Karol se prepara fuertemente.
“Tengo que tomar un curso de automaquillaje y prepararme más en inglés. Además, ensayar más pasarela. Me tengo que ir bien preparada, aunque no quede, pero que por lo menos digan se lo merecía; con esa mentalidad voy.”
De Costa Rica dirá en el exterior que es rico en flora y fauna, pero que lo mejor que tiene es su gente.
La fortaleza fue, dice la nueva soberana, la que le ayudó a que todo esto pasara.
“Trabajé mucho, segura de la corona no estaba, todas éramos lindas, pero la fortaleza me ayudó.”
Después de ser coronada quedó en shock. “Llegué a la casa y cuando dormía soñaba con ese momento y me despertaba justo en el instante en que estábamos las dos finalistas en el escenario. La corona yo la había ganado desde que acepté a Cristo en mi corazón, esta que tengo es un símbolo.”
La familia, la base de todo
Para la bella, quien está casada desde hace ocho años con Manuel Morales y es madre de dos niños: Steve, de ocho años, y Carolina de tres, la familia es lo más importante en la sociedad actual.
“La familia no deja de ser mi prioridad. Ahora que se han perdido muchos valores morales y espirituales. Considero que la estabilidad del hogar es la base de una sociedad más sana. Yo motivo a rescatar los valores, dando como ejemplo ser buenos padres, valorando a los demás.”
Hernández se casó a los 19 años, “muy enamorada”, haciendo lo que le dictaba su corazón en ese momento.
“Seguimos muy enamorados y no nos detuvimos a pensar qué teníamos y qué no, fue por amor. El matrimonio es sumamente bellísimo, a pesar de que los dos somos muy diferentes. Acoplarse es difícil, pero yo le digo a todas esas parejas que sí tomaron la decisión de formar un hogar, que luchen juntos.”
Ser madre se convirtió en su profesión, algo que llena a la reina todos los días. Hernández dice que para criar bien a los pequeños hay que predicar con el ejemplo.
“Mi misión como madre es dar el mejor ejemplo a mis hijos, tiempo de calidad y buen diálogo, con mucho amor y respeto por los demás y por uno mismo. Es muy difícil criar a los hijos, ahora existen muchos vicios, por eso hay que estar muy agarrado de Dios, que es el único que nos puede ayudar.”
Reina de la cuchara
Tener el trabajo más arduo y sin paga del mundo, el de ama de casa, deja a Karol muy poco tiempo para descansar. Pero entre sus pasatiempos están cocinar para la familia y dedicar unos minutos a Dios.
“Me gusta estar a solas con Dios. Él es indispensable en mi vida. A mí me encanta la comida casera, no soy de comidas rápidas, aunque a veces tengo que hacerlo por los chiquillos.”
Karol se considera muy creativa, pues dice que no se rige por recetas. “Yo invento, me crié entre tíos, ellos parecen expertos chefs, de por ahí viene la cadena.”
A pesar de ser buena cocinera, sus aficiones domésticas se alejan mucho de otro oficio, el planchado.
“Planchar es lo que menos que me gusta hacer. Mi esposo me acostumbró, porque yo antes planchaba todo, hasta lo que no se tenía que planchar. Manuel me decía: ‘esta camisa no se aplancha, se estira cuando me la pongo’.”
La Señora Costa Rica es aficionada a montar en bicicleta con su esposo y visitar la playa. La guapa representante es bilingüe y sabe computación, pero uno de sus secretos es que saber arreglar electrodomésticos.
“A mí en las prelimares del concurso me preguntaban qué era yo. Les contesté que tenía el oficio más sacrificado y que no tenía títulos, cuando debería tener un montón, porque uno en la casa es amiga, consejera, psicóloga, maestra, chofer, cocinera, hasta doctora. Nosotras servimos siempre de primero y somos las últimas en sentarnos a comer, aunque yo tengo mi mano derecha, que es Isabelita, que me ayuda a limpiar. De todo lo demás me tengo que hacer cargo yo.”
Agregó que su madre siempre le dijo que debió ser ingeniera eléctrica, ya que le encanta travesear. Creció observando a su papá y tíos con desatornilladores, aprendió mucho de todos. “Yo veo un alicate, un desatornillador y para mí es normal, me pongo a arreglar cosas.”
Temor a volar
Atrevida y luchadora, a lo único que confiesa la reina temerle es a volar.
“A mí me dicen que me suba a un avión, un helicóptero o una avioneta y me da temor. Prefiero estar con los pies bien puestos sobre la tierra. A pesar de que no me dan miedo los juegos mecánicos. La primera vez que me subí a un avión tuve un ataque de risa, que contagié a todos los pasajeros, así que cualquier cosa que vuele, ¡no gracias!”
Compromisos
El tener la corona sobre su cabeza la ha llenado de responsabilidades y de retos que espera asumir con muchos proyectos enfocados a ayudar a las causas sociales.
“Mi meta ahora son varios proyectos con las 14 candidatas. Desde un principio nos hicimos el compromiso de seguir trabajando por la Fundación de Cuidados Paliativos, en febrero. Seguro realizaremos una pasarela, además quiero contar con medios bien fuertes para que me ayuden.” La meta de Karol como persona no dista mucho de lo que quiere hacer como reina. “Quiero seguir creciendo como persona y espiritualmente, siendo mejor esposa, mejor madre y mejor mujer.”
Breves de la reina
Karol es hija de Jorge Hernández e Isabel Quesada, tiene una hermana y dos hermanos.
A su esposo lo conoció cuando sacaban el bachillerato.
“Me gusta ir los fines de semana a la playa, o visitar a mi suegro en Guanacaste.”
El esposo de Karol es empresario y su hijo mayor ya asiste a la escuela.
La reina tiene 28 años y sus medidas son 84, 64, 94.
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