Fundada en los tiempos cuando a los ticos nos picaban sólo los zancudos corrientes y no también los mosquitos productores de la epidemia del dengue.

De dichos y otros pienses
por Ricardo Dávila B.
qdDg.
Ladrón que roba a ladrón tiene cien años de perdón
Este refrán que podríamos suponer
“jurásico”, nunca como ahora tiene
tanta transcendencia. Tanto autoridades
educativas, hombres de nuestro clero
y hombres de bien que todavía quedan,
buscan explicación de las causas del
deterioro moral que experimenta
nuestra sociedad.
Me atrevo a pensar que el homo
sapiens siempre ha sido proclive a la deprededación inmisericorde.
Quienes explican o tratan de explicar
esta conducta, culpando a la sociedad
de consumo que incita cada vez más
a poseer y poseer aunque le tenga que
“vender el alma al diablo”.
Entonces es fácil colegir de dónde tanto potentado, que de la noche a la mañana luce posesiones teñidas de criminalidad y latrocinio.
Entonces veremos cómo el marginado,
desprotegido y con hambre aplica
el refrán, convencido de que del cielo
le vendrá el perdón.
El problema se hace difícil y
descontrolador para nuestra policía, al ver cómo se entreveran los “chapulines analfabetas” con los “chapulines de postín” y doctorados en el exterior.
Y así ¿quién puede reconquistar
nuestros valores morales perdidos...?
¡Ni la vieja del naipe!
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