Fundada en los tiempos cuando no se detenía a un menor de edad no solo portando drogas, sino también un arma de fuego en Limón.

De dichos y otros pienses
por Ricardo Dávila B.
qdDg.
Tragar cable
La gente por lo general cuando
escucha esta expresión, imagina
a un pobre cristiano pasándose por
el “guargüero” un retorcido cable
de acero.
Pero de lo que se trata en realidad
es del antiguo “cablegrama”,
especie de telegrama internacional,
enviado a través de un cable
submarino allende los mares.
Como por lo general, el uso de este
servicio era de familias adineradas
con deudos en el exterior, esto hacía
que esta modalidad se usara casi
exclusivamente para casos extremos,
como una enfermedad o un
fallecimiento.
En estos casos los familiares eran
llamados a la “oficina del cable”
y ahí entre afligidos expectantes,
era recibida la mala noticia cuya
tensión les producía un nudo en la
garganta que terminó conociéndose
como “tragar cable”, o sea pasar por
un período de tensión, ansiedad y
angustia, esperando la mala noticia.
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