• Dolores en los primeros años de vida
Crecer también duele
• Estos malestares se presentan en niños de entre 5 y 12 años y se caracterizan por dolor muscular en ambas piernas. Es importante descartar otras enfermedades.
Angie López Arias
alopez@prensalibre.co.cr
Foto: Photos.com
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El crecimiento también puede provocar dolor en los pequeños.
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El paso de ser niño a ser adolescente implica una gran transformación, porque los pequeños crecen y sus huesos se agrandan y se hacen más fuertes, pero esos cambios que experimentan podrían ocasionarles dolores que son normales y propios del desarrollo.
Los dolores de crecimiento se caracterizan por un dolor muscular (como calambres) que afecta ambas piernas de los niños en edades entre los 5 y 12 años, los cuales se presentan principalmente durante el filo de la tarde y la noche, incluso el malestar les puede despertar.
Se cree que la liberación de la hormona de crecimiento, que tiene su “pico” en la noche, podría ser la causante de esos dolores; también se considera que podría ser fatiga muscular a causa de ejercicio o bien, que el hueso crece más rápido que el músculo.
“El niño en toda la etapa de desarrollo tiene sus núcleos de crecimiento óseo en donde sus huesos aumentan de tamaño en general. El dolor se produce al crecer las estructuras como los nervios, músculos y fascia, conjuntamente con el desarrollo y aumento de longitud y grosor de los huesos”, explicó el subdirector del Hospital de Niños, Orlando Urroz.
Malestar
Según Urroz, los niños se quejan de dolor en las piernas durante toda la etapa de crecimiento, que puede comenzar después del año porque es cuando comienzan a caminar.
“El crecimiento abrupto se da en la edad preescolar y escolar y cede en la adolescencia. En esta etapa se pueden presentar dolores pero son debido al ejercicio excesivo o por traumatismo óseo, pero no por el crecimiento, después de la adolescencia los dolores son por otras causas”, dijo el pediatra.
El dolor se presenta más en la noche porque es cuando los pequeños están en reposo y por lo general han pasado una ardua sesión de juego (el dolor se dispara al realizar ejercicio excesivo) por lo que es en ese momento cuando refieren a sus padres que sienten dolor en las piernas y en algunas ocasiones también en la espalda.
“El dolor de crecimiento normal puede manifestarse en las noches en forma importante, aunque el dolor es subjetivo y depende mucho de la personalidad del niño, pero sabiendo que es parte del desarrollo normal, no hay problema alguno”, aseguró el médico.
Diferenciación
Los dolores de crecimiento son normales y propios del desarrollo del menor por lo cual los padres no deben alarmarse, sin embargo, ante la manifestación del niño de dolor en sus piernas lo más importante es consultar al médico para determinar que no se trata de alguna enfermedad, y de ser así evitar que se deje pasar.
“Es importante consultar con el pediatra para que haga un diagnóstico diferencial. Se debe diferenciar de problemas de pie plano y del desarrollo propiamente, como alteraciones en la forma del crecimiento óseo. Lo principal es diferenciar de lo patológico, sabiendo que es normal, solo con reposo y algún tipo de masaje se alivia el dolor”, comentó Urroz.
También se deben descartar dolores por posturas inadecuadas del niño al momento de sentarse o al utilizar mochilas con pesos peligrosos para su edad que puedan causar lesiones o dolores. Hay que prestar mucha atención si el pequeño manifiesta dolor en una sola pierna, si el dolor aumenta, si se localiza en una zona específica del miembro inferior, si tiene inflamación o si le falta movilidad, pues esto no sería dolor de crecimiento.
“Saber que el dolor de crecimiento es algo que va con el desarrollo del niño en forma natural es importante, pero es importante diferenciarlo de aspectos patológicos que puedan dar dolor óseo en la espalda, brazos o piernas secundarios a posiciones inadecuadas o por traumas”, agregó.
Masajes
Por su parte la especialista en medicina física y rehabilitación, Laura Serrano, comentó que es importante verificar que no haya nada de fondo que esté perjudicando al niño, pero aseguró que la señal principal para determinar que es dolor de crecimiento es que el infante refiera dolor en las dos piernas y no logre identificar exactamente donde.
“Los dolores se presentan por temporadas, pueden pasar cinco días con dolor y parar, eso podría deberse a la teoría de la hormona de crecimiento que hace un pico produciendo dolor, también mientras el músculo logra alcanzar el nivel del hueso se da el dolor”, dijo Serrano.
La especialista manifestó que el diagnóstico se realiza por la historia clínica y el examen físico del menor, pero si hay lesión o dolor solo en una pierna es importante valorar más a fondo para no dejar pasar por alto alguna enfermedad seria.
Según Serrano, estos dolores pueden aliviarse con suaves masajes que le hagan los padres en las piernas a los pequeños, principalmente durante la noche antes de dormir para disminuir el dolor, podría utilizarse algún analgésico como acetaminofén pero para ello se debe consultar a un especialista.
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