• 40 días del revocatorio en Bolivia
Evo Morales tiene en su contra a siete gobernadores
La Paz (EFE).- A cuarenta días del referéndum revocatorio en Bolivia, el presidente Evo Morales tiene a siete de los nueve gobernadores del país en su contra, lo que, en apariencia, no le preocupa porque está seguro de salir ratificado el próximo 10 de agosto en esa consulta.
El Gobierno de Morales reconoció la victoria de la indígena opositora Savina Cuéllar en las elecciones de este domingo a la Prefectura (Gobernación) de Chuquisaca, departamento que se suma así al bloque de seis regiones gobernadas por opositores y enfrentados al mandatario.
El ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, pidió a la dirigente opositora recuperar “el tiempo perdido” para trabajar por una agenda regional en los 18 meses de gestión que le quedan y que, según el Gobierno, fue paralizada por los dirigentes cívicos.
No obstante, Quintana también expresó su temor de que Cuéllar “se convierta en una rehén” de los líderes locales de Chuquisaca, que han llegado a impedir con actos violentos que Morales visite la ciudad de Sucre, capital de la región.
Cuéllar es una quechua de 45 años que hace poco aprendió a leer y escribir, es viuda, su esposo y padre, según la prensa, fueron asesinados por delincuentes. Tiene siete hijos y hasta ahora se dedicaba a la venta de ropa usada.
La que fuera militante del gubernamental Movimiento al Socialismo (MAS) fue cautelosa al dirigirse al presidente Morales y le pidió comportarse como un “papá” que no discrimina a sus hijos.
Sin embargo, no quiso confirmar si se reunirá con el presidente porque es una decisión, dijo, que corresponde al pueblo de Chuquisaca y sus organizaciones.
El escrutinio oficial parcial otorga a Cuéllar de momento un 73 por ciento, aunque se trata de actas computadas en Sucre donde tiene su mayor respaldo, frente al campo que sigue apoyando al Gobierno de Morales.
La dirigente, que responde a una alianza de entidades cívicas de Chuquisaca, férrea opositora al Ejecutivo de Morales, anunció que llevará a su región a un referéndum autonómico para setiembre u octubre próximos, similar al realizado en otros cuatro departamentos.
Eso supondrá el alineamiento formal de Chuquisaca con Santa Cruz, Tarija, Beni y Pando que realizaron sus respectivas consultas sobre sus estatutos autonómicos entre el 4 de mayo y 22 de junio, en un proceso que el Gobierno ha descalificado por considerarlos ilegales.
Los prefectos de las regiones autonomistas, más el de Cochabamba, esperan reunirse el miércoles con Cuéllar para evaluar el nuevo mapa político del país y el rechazo del Gobierno de Morales a su petición de suspender el referéndum revocatorio del 10 de agosto.
No irán a revocatorio
Los gobernadores, que a principios de año plantearon a Morales ir al revocatorio para solucionar la crisis del país, se retractaron hace una semana y decidieron no someterse a la consulta porque creen que la fórmula de la convocatoria favorece a Morales.
En su lugar, plantean ir a un diálogo político y si no es posible -como ha ocurrido varias veces en los últimos meses- adelantar las elecciones generales para todos los cargos.
Además de las seis regiones que forman un bloque unitario contra Morales, La Paz también está gobernada por un opositor, José Luis Paredes, aunque su gestión está “neutralizada” por los sindicatos de la ciudad del El Alto, uno de los bastiones del presidente indígena.
De esta forma, el presidente Morales solo tiene bajo su control las prefecturas de Oruro y Potosí, aún mantiene un fuerte arraigo en El Alto y en La Paz y tiene mayoría en el área rural de Chuquisaca y presencia en Cochabamba, entre otras regiones.
Tan seguro está Morales de su triunfo que sostuvo que el revocatorio será para “revolcar” a los prefectos opositores del país.
No obstante, el referéndum de agosto se enfrenta a un posible desacato impulsado por varios gobernadores y una demanda para frenarlo presentada por el opositor Unidad Nacional ante la Corte Electoral, que debería pronunciarse esta semana sobre el asunto.
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