l No se contemplan sus sentimientos
Papá también siente temor por embarazo de pareja
• Cuando una mujer está embarazada la atención se centra en ella y las emociones que invaden al hombre se dejan de lado
Angie López Arias
alopez@prensalibre.co.cr
Foto: Photos.com
 |
A los hombres también les invaden diversas emociones con la llegada de un bebé.
|
Contrario a lo que se piensa, tanto mamá como papá se “embarazan” pues aunque la mujer es quien carga la pancita y sufre las molestias propias de esa etapa, el hombre también siente temor, angustia e incertidumbre por lo que viene.
Incluso, la compenetración de la pareja puede ser tal que el varón experimenta algunos achaques como náuseas y mareos, porque al identificarse tanto con su compañera siente lo mismo que ella, esto les hace vivir y disfrutar realmente el embarazo.
Por esa misma razón, es válido decir que ambos están embarazados, además esto permite que al hombre no se le excluya de esa maravillosa vivencia, él también debe involucrarse de lleno en el proceso y ser un enorme soporte para la mujer.
Si él es parte activa del embarazo, es de gran beneficio para la tranquilidad de la futura mamá porque se siente acompañada lo cual le da paz para afrontar el parto, mientras que el bebé siente la presencia de su padre y esto le transmite seguridad y confianza.
Embarazo de dos
La psicóloga clínica del Centro de Integración Familia, Patricia Odio, comentó que la llegada de un hijo conmociona tanto a papá como a mamá, pero también genera sentimientos de angustia en ambos porque siempre el embarazo está lleno de incertidumbre.
“Para el hombre es una grandiosa experiencia aunque está cargada de angustia, porque se pregunta si va a ser un buen papá, si podrá con la demanda económica y si será una buena pareja en ese proceso.
El problema es que al hombre se le enseña a ser solo proveedor y se le excluye la función paterna”, dijo Odio.
Según la especialista, social y legalmente al hombre se le ha privado de dicha función, lo cual viene desde la niñez porque se le prohíbe ayudar en las tareas del hogar o mostrar sus sentimientos pues se consideró que eso “no es de hombres”, propiciando una actitud machista.
“Hoy día nos enfrentamos al rol del nuevo hombre porque se ven padres más afectivos, interesados en sus hijos, con mayor responsabilidad y una visión más óptima del futuro”, afirmó la especialista.
Participación
Odio explicó que los hombres experimentan varias emociones; por supuesto alegría y amor, pero también angustia e incluso celos porque cuando nace el bebé se sienten desplazados por su pareja, tienen temor al cambio sexual, se sienten abandonados y piensan que no pueden contribuir con la salud del bebé, cuando es falso.
Para evitar esa situación, la mujer puede hacer a su pareja partícipe de la llegada del bebé, como que esté presente en el té de canastilla, que asistan juntos a las visitas prenatales y que tenga la confianza suficiente para hablar de los temores que les acechan y las emociones que sienten, así como el cambio de rutina que vivirán cuando nazca el bebé y en ese momento puede ayudar a la nueva mamá a cambiar pañales, a bañar al pequeño y estar junto a ella cuando está amamantando.
El hombre también debe entender las emociones por las que atraviesa la mujer durante el embarazo, por eso es indispensable que esté con ella en el parto, ser cariñoso, estar conciente del cambio físico que experimentará y nunca presionarla.
Es recomendable que conversen acerca de las necesidades físicas y emocionales y que elaboren un plan de trabajo para que ambos puedan descansar.
Aprendizaje
Las mujeres son las que pasan más tiempo con los hijos, por lo cual deben promover un cambio en el aprendizaje de los niños varones para que crezcan entendiendo que no solo son proveedores, sino padres y esposos en todo el sentido de la palabra.
“Debemos permitirles mayor participación en las actividades de la casa como el lavar los platos, eso no le restará masculinidad pero lo hará formar parte de una estructura familiar, así será un buen esposo y un buen padre. Las esposas deben fomentar el construir un equipo de familia, no regañar ni corregir a la pareja porque eso le quitará la posibilidad de participar en los roles familiares”, afirmó Odio.
Según la psicóloga, un papá que quiera participar en la vida de los hijos es un padre que asiste a reuniones, que hace las tareas con su hijo y que busca espacios para compartir con ellos, eso hará que los niños sean personas más seguras de sí mismas, no importa si viven o no juntos, lo importante es que esté presente en la vida de ellos de forma activa.
El decir que ambos están embarazados es real porque aunque papá no lleva la pancita, el nuevo ser se creó a partir de la concepción de dos personas porque le aportaron vida a una persona que tendrá el carácter, el temperamento y las características físicas de ambos, por tanto, los dos deben vivir el embarazo y la llegada de un nuevo miembro a la familia con total plenitud.
|