• Deben ser divertidas
Niños aprenden a comer saludable con meriendas
• Combinar colores y formas en las meriendas y hacer a los niños partícipes de la preparación de los alimentos les motiva a comer saludablemente
Angie López Arias
alopez@prensalibre.co.cr
Foto: Photos.com
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Cuando los niños participan de la preparación y escogencia de los alimentos se sienten motivados a comer.
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Bolsitas de frituras, hamburguesas, gaseosas y golosinas son algunos de los productos que la mayoría de los niños consumen como merienda, lo que les lleva a un estado de sobrepeso u obesidad y a una carencia de elementos nutricionales en su organismo.
Y es que es difícil que los pequeños coman alimentos más nutritivos como frutas o verduras, ya que no les resultan atractivos en comparación con lo que se muestra en la publicidad que les bombardea, por lo que prefieren esos productos poco beneficiosos para su salud.
Sin embargo, es tarea y responsabilidad de los padres de familia revertir esa situación, principalmente con el ejemplo, pero también alentándolos a comer de forma saludable por el bienestar de su salud y para ello deben tener además de mucha paciencia, creatividad e imaginación.
Un consejo de los especialistas es que los niños aprenden a comer de todo cuando los alimentos les resultan atractivos, por eso se es recomendable combinar en un plato colores, formas y texturas ya que esto les llama la atención y les parece divertido, también se ha comprobado que el que los niños participen de la preparación de los alimentos les motiva a comer.
Organización
Para que los niños puedan consumir meriendas saludables, la madre debe hacer un trabajo especial que requiere tiempo y organización porque preparar alimentos que sean del gusto de los menores no es una tarea sencilla, aunque cada vez se hace más necesario que la población infantil coma mejor.
“Lo que se propone es tomar tiempo para organizarse, preparar alimentos más saludables y enseñarle al niño a comer productos integrales como pan, cereales, palitos de ajonjolí, galletas de avena y frutas deshidratadas o en conserva; son alimentos que a ellos les gustan y son muy saludables”, explicó el nutricionista del Hospital Clínica Bíblica, Mauricio Quesada.
El especialista agregó que es misión de los padres enseñarle a los niños a hidratarse mejor, por ejemplo, tomar más agua o jugos naturales en vez de gaseosas o jugos de cajita que poseen altos niveles de azúcar y son muy perjudiciales para la salud de los pequeños.
Si los niños aprenden a comer frutas no tendrán deseo de consumir otros productos por lo que lo ideal sería que adquirieran ese hábito, para ello la madre puede prepararle al pequeño una cajita con frutas cortadas en formas divertidas combinando diferentes colores.
Perjudicial
En muchas sodas escolares el menú que ofrecen a los niños no es nada saludable y ellos, si no tienen una buena educación nutricional por parte de sus padres, escogerán
comer golosinas, galletas rellenas, chicles y confites en lugar de otros alimentos.
El nutricionista explicó que no se busca eliminar el dulce de la dieta de los menores pero sí que sean alimentos más sencillos, es decir,
productos naturales que no tengan tantos aditivos dañinos que puedan alterar el organismo tan sensible que tienen.
Según Quesada, las gaseosas y jugos de cajita contienen entre 12 y 15 cucharaditas de azúcar cada unidad y en promedio un niño ingiere más de uno de estos líquidos, es decir, excede por mucho el máximo recomendado para ellos, además, contienen otras sustancias como colorantes y preservantes que alteran el organismo.
“Estas bebidas tienen mucho azúcar y el gas que contienen les dificulta la digestión de los alimentos, además, poseen muchos colorantes y preservantes, todos los alimentos altos en azúcar pueden exacerbar la hiperactividad, también tienen exceso de sodio que altera el sistema nervioso, el metabolismo y el peso del niño”, aseveró Quesada.
Meriendas originales
Si bien es cierto ahora la mayoría de padres de familia no disponen de mucho tiempo, es necesario hacer un esfuerzo y sacar unos minutos de más para prepararles algo más nutritivo, incluso, algunos alimentos son de fácil preparación, como las frutas.
Quesada recomendó que los niños pueden aprender a comer yuca hervida, pejibaye, camote, palitos de zanahoria, espárragos o pepino cortados en formas, así como gallitos de algún picadillo o los famosos burritos que son una muy buena opción y a los niños les encantan.
“Para hacer los burritos se pueden utilizar tortillas de trigo que tienen menos grasa que el pan, untarlas de frijoles y agregarles queso blanco, algún picadillo de vainica o zanahoria, carne molida o jamón de pavo, es muy saludable y nutritivo”, comentó el nutricionista.
“Demanda tiempo y trabajo pero es algo que se debe hacer. Los padres tienen que dar el ejemplo en lo que son las comidas e involucrar al niño en la escogencia de los alimentos, se ha comprobado que los niños comen más saludable cuando participan de la preparación de los alimentos. Para los menores de seis años es importante que los alimentos tengan contraste de colores, formas y que la comida esté ordenada y no revuelta”, agregó.
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