• Ideal sería adaptarlos al bolsillo de clase media y media baja
Condominios surgen como plan B ante débil planificación urbana
Karina Alpízar Corella
kalpizar@prensalibre.co.cr
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La administración Arias promete emprender la construcción de condominios accesibles a la clase media y baja. Las opciones del mercado de bienes raíces no responden a la realidad económica de esa población.
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La urbanización descontrolada en la Gran Área Metropolitana (GAM) podría convertirse en la peor pesadilla nacional si las autoridades no trabajan en la definición de un verdadero plan de desarrollo urbano y opciones de vivienda accesibles para quienes viven y trabajen en esa región.
Los condominios contribuirían a aprovechar el espacio, sin embargo faltan proyectos verticales acordes al bolsillo de la clase media costarricense.
La segregación urbana y el daño ambiental como consecuencia del desarrollo urbanístico desmedido, dejó de ser un secreto a voces para tocar las puertas del Gobierno, así como jerarcas de instituciones y autoridades municipales.
La vicepresidenta de la República, Laura Chinchilla, reconoció la urgencia de definir un plan urbano donde se tomen en cuenta perspectivas del Gobierno y el sector de la construcción; quienes tienen un rol importante para hacer posible esa tarea.
“El crecimiento del área urbana costarricense ha sido caótico durante años, causando una depredación del medio ambiente y una segregación social que se debe revertir. Existen muchos espacios urbanos subutilizados, por lo que el Gobierno ya está desarrollando políticas para el desarrollo de casas de interés social verticales” aseveró Chinchilla.
El desarrollar un plan de desarrollo de la Gran Área Metropolitana, realizar un proceso de modernización del catastro y del registro inmobiliario y establecer límites claros al tema del uso del suelo forman parte de las acciones prioritarias por realizar, si realmente se quiere disminuir el impacto y las debilidades en esa materia.
“Podríamos impulsar el crecimiento vertical de la ciudad, así muchos de los barrios deteriorados e inadecuados espacios públicos, con casas muy pequeñas, podrían transformarse en centros de actividad urbana mediante el desarrollo de proyectos inmobiliarios que incluyan edificios para vivienda y espacios urbanos para el ocio”, destacó la Vicepresidenta de la República. En ese sentido, recordó que en 1973 habían 2 millones de habitantes en Costa Rica, ahora hay alrededor de 4 millones, la mayor parte de ese crecimiento fue en la Gran Área Metropolitana y ahora casi la mitad de la población vive en ese sector.
“Es importante es establecer límites claros al tema del uso del suelo, para definir cuáles son las áreas urbanizables y cuáles son las no urbanizables y de esta forma establecer bajo un régimen especial las zonas vulnerables. Todo esto, permitirá utilizar muchas tierras que en estos momentos se encuentran subutilizadas”, concluyó Chinchilla. La construcción de condominios en diferentes sectores del Gran Área Metropolitana ha crecido en los últimos años, no obstante aunque hay quienes los presentan como “oportunidades de vivienda” para la clase trabajadora, se convierten más bien en una pieza para los corredores de bienes raíces cuyo mercado es para personas adineradas o extranjeros que les gusta invertir en el país. Por ejemplo en los alrededores de La Sabana existen proyectos verticales construidos para quienes trabajan en la capital, sin embargo el precio mínimo ronda los $80 mil o alquileres superiores a los $500 dólares mensuales.
Entre paréntesis
Para garantizar desarrollo planificado en el GAM urge la modernización del catastro y del registro inmobiliario, definir límites en cuanto al uso del suelo y una verdadera estrategia.
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