• Difícilmente salen dos jugadores competitivos por puesto
El problema futbolístico de la Sele es su materia prima
• “En algún momento Medford vendió la idea de que sí habían dos futbolistas que le rindieran por puesto, cuando la verdad es que no y nunca quiso darse cuenta”, comentó el técnico Armando Rodríguez
Rodrigo Murillo Arce
rmurillo@prensalibre.co.cr
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Con Medford desfilaron más de 60 jugadores por la Selección Nacional.
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El estancamiento de la Selección Nacional no es solo culpa de Hernán Medford como cabeza de la Tricolor -hasta el viernes anterior-, sino obedece a un mal mayor, al que se le tiene que prestar la debida atención: la poca materia prima con la que se cuenta para conformar un equipo competitivo.
Difícilmente hoy en día se pueden sacar dos jugadores de nivel por puesto, que atiendan a la exigencia del fútbol moderno. Un fútbol rápido y de ida y vuelta, por lo que se necesitan jugadores con esas características, que posean buena técnica en velocidad y una buena estatura.
¿Tenía ese perfil la Sele con Hernán Medford? La respuesta es no, así de sencilla. El equipo de Medford era lento, sin argumentos, con pocas variantes y movimientos, sin jugadores que rompieran cualquier esquema y muy predecible.
Los 12 partidos sin victorias (el nuevo récord sin triunfos para la Tricolor) demuestran lo que argumentan las líneas anteriores.
“Hay una gran limitación de jugadores y eso está totalmente demostrado. Es evidente que en Costa Rica hay demasiadas carencias futbolísticas y me refiero a jugadores y la materia prima es el gran dilema de Costa Rica hoy”, expuso Everardo Herrera, comentarista.
“En algún momento Medford vendió la idea de que sí habían dos futbolistas que le rindieran por puesto, cuando la verdad es que no y nunca quiso darse cuenta”, lo secundó el técnico Armando Rodríguez.
La pregunta es: ¿qué hizo Hernán para romper ese esquema y hallar jugadores que llenarán los vacíos en la Selección que eran evidentes?
La verdad es que poco, para no decir que nada. El estratega de la UCR y uno de los candidatos a ser asistente de Rodrigo Kenton en el nuevo cuerpo técnico de la Mayor, Johnny Chávez, considera que sí existe una base con la que se puede trabajar y competir internacionalmente, aunque deja claro que hay que sentarse a analizar a ese grupo de jugadores.
“Sí tenemos una base de jugadores que tienen una buena proyección para enriquecer nuestro fútbol, pero se tiene que seguir una adecuada proyección para que rindan en el plano internacional”, argumentó.
Everardo es del criterio que cualquier entrenador que asuma la Tricolor “se tiene que quebrar la cabeza para convocar a sus 22 hombres”.
“Hay que seleccionar bien a los jugadores para tener un equipo que te permita competir internacionalmente”, afirmó.
Trabajo en liga menor
El comunicador, asimismo, introdujo el tema de la renovación. “No hay que tenerle miedo a la renovación. El fútbol tiene que tener la valentía para hacer una verdadera revolución para hacer cambios, tanto dirigencial, técnicos en formación y búsqueda de jugadores”.
Chávez, un estratega al que no le tiembla el pulso para poner a debutar jóvenes, considera que “los jugadores necesitan una adecuada preparación, enseñarles conceptos, a utilizar la técnica más funcionalmente adecuado con el trabajo físico, mental y roce internacional para maximizar su nivel”.
El universitario considera que los jugadores que están en el exterior, “como México, Bélgica y Noruega, y son seleccionables, están recibiendo la preparación adecuada que les está permitiendo crecer y aportar a una Selección”.
En cuanto a las bases, es claro que si no se trabajan de buena manera no hay cómo nutrir a la Mayor. Algo que está sucediendo en este momento.
En las ligas menores no se ven jugadores que sobresalgan en diferentes posiciones que carece la Tricolor. Hablamos de delanteros goleadores, volantes creativos, laterales izquierdos, contenciones con visión de juego y defensas rápidos.
Esas son quizás las principales carencias que se pueden enumerar de nuestro fútbol y que están viviendo los equipos, viéndose reflejado en la Selección.
“El trabajo base en liga menor es esencial, pero primero hay que capacitar entrenadores para estas categorías, para que les den buenas bases tácticas y adecuen la técnica al fútbol moderno. En cuanto al biotipo, lo importante es el talento y la calidad de los jugadores”, comentó Johnny Chávez.
Con un criterio similar se expresó Armando Rodríguez: “Aquí se ha invertido poco en liga menor, desde que tengo noción. Son más las canchas que se han cerrado, que las que se han construido y la población crece cada vez más”.
Medford se fue por lo fácil
Medford, en cambio, apostó a la receta vieja de seleccionar más jugadores de uno u otro equipo. En su caso fue Saprissa, algo lógico.
El timonel entrenó varias temporadas a este equipo, lo hizo campeón y consiguió un tercer lugar en el Mundial de Clubes. Se quiso refugiar en esos jugadores que lo llevaron a la gloria, pero no así en la Selección.
Muchos de los futbolistas en los que confió no le rindieron y siguió insistiendo en ellos. Es cierto que probó más 65 jugadores en el año y medio que estuvo al frente de la Tricolor, pero eso fue más que todo para quitarse de encima a la prensa y afición que presionó para que un determinado jugador fuera llamado.
Tampoco pensó en un perfil internacional y le dio temor llamar a jugadores que apenas dan sus primeras armas, pero que muestran condiciones. Un claro ejemplo es el de Juan Gabriel Guzmán en Pérez Zeledón, o bien, el de Luis Peña en San Carlos.
Dos jugadores que cerraron bien la temporada y no recibieron ninguna oportunidad, ni tan siquiera para entrenarse con el grupo.
“Medford prefirió elegir lo conocido para él, gente de roce, pero a mí parecer, existe una generación de jugadores que se les pudo preparar durante este año para desarrollarlos e integrarlos al espectro de jugadores elegibles a la Selección. Se puede tener jugadores versátiles que puedan jugar varios puestos, pero no improvisar solo por no tomar riesgos con un jugador joven”, agregó Chávez.
“Ahora para conformar una Selección hay que valorar primero a los que están jugando fuera del país, si están teniendo participación, en qué nivel andan, darles un buen seguimiento para traer a los que mejor estén, igual acá en Costa Rica”, puntualizó el ex manudo Luis Diego Arnáez.
Al pedirles que nombraran a sus 22 jugadores, uno no se atrevió y los otros tres lo hicieron dejando algunos huecos en diferentes posiciones.
Armando Rodríguez, por ejemplo, manifestó: “En la portería estamos bien, con Ricardo González y Keilor Navas, en defensa no contamos con marcadores de elite, rápidos, potentes y buen físico. En las laterales nos hemos quedado, no hay renovación, al igual que los contenciones. Pero el principal pecado es en la línea media, han ido desapareciendo jugadores que marquen diferencia y puedan romper cualquier esquema, lo que perjudica a la delantera”.
Chávez, en tanto, sintetizó: “Yo me quedo con Dexter Lewis y Adrián De Lemos en el marco, en la zaga Roy Myrie, Roy Miller, Pablo Nassar, Roberto Wong, Rafael Núñez y Pablo Herrera; en la media Juan Gabriel Guzmán, Paolo Jiménez, Daniel Jiménez, Jesffy Valverde, Rodolfo Rodríguez y Marvin Angulo; y adelante Óscar Rojas y José Sánchez”.
Y Everardo puntualizó: “Insisto que hay que quebrarse la cabeza, y para mí serían Ricardo González, Navas, no hay laterales derechos, Roy Miller, Cristian Montero, Michael Umaña, Kraesher Mooke, Juan Gabriel Guzmán, Osman López, Carlos Hernández, Óscar Rojas, Randall Azofeifa, Walter Centeno, Bryan Ruiz, Álvaro Saborío, Alejandro Alpízar y Víctor Núñez”.
Este es uno de los tantos problemas que se topará y tendrá que enfrentar Rodrigo Kenton como nuevo seleccionador. La ventaja que tiene es que conoce bien el medio.
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