Continúa alerta por erupción volcánica en Chile
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La presidenta chilena, Michelle Bachelet (c), visita la localidad de Futaleufú afectada por una lluvia de cenizas provocada por la erupción del volcán Chaitén, al sur de Santiago de Chile. (Fotos: EFE)
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Santiago de Chile (EFE).- La pequeña localidad de Futaleufú, en el sur de Chile, se unió a Chaitén, capital de la provincia de Palena, al ser abandonada por gran parte de sus habitantes, que huyen de una erupción volcánica que desde el pasado viernes ha sumido a la zona en una gruesa capa de ceniza.
El pequeño volcán Chaitén, de solo 960 metros de altitud, despertó el viernes de un sueño calculado en más de 400 años por los expertos y provocó no sólo el pánico de la gente, sino su evacuación masiva hacia lugares más seguros.
En Futaleufú, una localidad de poco más de 1.800 habitantes situada junto a la frontera con Argentina, a unos 1.350 kilómetros de Santiago, la capa de ceniza tenía este lunes más de 30 centímetros de espesor, según las autoridades locales.
Este lunes sólo quedaban unos 400 moradores, las calles tenían un aspecto desolado, al igual que Chaitén, la capital de la provincia, cuyos 4 mil habitantes la abandonaron por completo durante el fin de semana.
Los afectados han sido llevados por mar a las localidades de Quellón y Castro, en la isla de Chiloé, y a la ciudad de Puerto Montt,
capital de la región de Los Lagos, a unos 200 kilómetros del volcán.
La situación ha causado hasta ahora una víctima mortal, que resultó ser una anciana de 92 años, quien falleció durante el viaje a Puerto Montt a causa de un paro cardiorrespiratorio.
Una buena parte de los pobladores de Futaleufú han huido hacia territorio argentino.
La presidenta Michelle Bachelet, que está en la zona desde este domingo, llegó a Futaleufú después de recorrer desde Chaitén 156 kilómetros en camioneta, en un trayecto que tardó más de tres horas por una ruta cubierta de ceniza, y respaldó la idea de la evacuación masiva de la gente.
Bachelet viajó junto a los ministros de Obras Públicas, Defensa, Agricultura, Salud y Educación, además de un grupo de científicos estadounidenses.
Ellos, explicó la mandataria, harán mediciones del aire y de las condiciones químicas de la ceniza y el aire para determinar los posibles riesgos para la gente y el ganado, que en gran cantidad debió ser abandonado por sus dueños.
“No sabemos qué va a pasar con el volcán. No sabemos si continuará lanzando ceniza, no sabemos si puede aparecer lava”, dijo Michelle Bachelet, que en ese contexto reiteró el propósito de su gobierno de dar “más apoyo” a la gente.
La presidenta de Chile destacó y agradeció la colaboración recibida desde Argentina, pese a que las cenizas, llevadas por el viento, también han afectado a localidades de ese país.
Agregó que además de las medidas de contingencia el Gobierno está pensando también en el largo plazo, para ayudar a la normalización de las actividades de la zona, como el turismo, la agricultura y la ganadería.
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