Los fundamentos en el comunicado del ministro Garnier
Gerardo Barboza
www.englishincostarica.org
En su comunicado “Repetir o pasar: ¿y la deserción?”, el Ministro de Educación Pública, Leonardo Garnier, presenta los fundamentos de la “Reforma de las Normas reguladoras de la Promoción y Repitencia dentro del Sistema Educativo Público Costarricense”.
Inicia el comunicado, o ¿resumen ejecutivo de la investigación?, con el relato de que un joven, en un liceo rural, solicitó una explicación del porqué si no pasaba una materia, debía repetir no solo ésta, sino, además, las aprobadas. Resulta interesante observar que, en el documento “Finalidades y alcances del Decreto 230 del 11 de febrero de 2002”, del Ministerio de Educación Nacional colombiano (MEN), la argumentación en torno a los cambios propuestos en el sistema evaluativo de ese país, comienza también con la presentación de la inquietud de un único estudiante acerca de la evaluación durante su “vida escolar”, solo que en formato de una “carta de un alumno”, tomada ésta de la “Revista Alegría de Enseñar, No. 14”.
Luego del relato, el ministro Garnier manifiesta que “…por el impacto evidente de repitencia sobre la deserción, nos dedicamos… a estudiar las razones que habían dado origen a la normativa que el estudiante cuestionaba así como sus posibles justificaciones o falta de ellas. Igualmente, realizamos un cuidadoso análisis de la situación en otros países de América Latina y el mundo, para ver cómo enfrentaban con mayor o menor éxito, este problema”. Empero, el comunicado abunda en generalizaciones.
Tal vez, el documento completo de la investigación, de donde habría surgido el comunicado difundido, estará disponible al público pronto y fácilmente, lo que permitiría conocer, entre varios aspectos, el marco conceptual, la metodología utilizada, y los países en América Latina y “el mundo” analizados. Esto ayudaría a que no haya que preguntarse si se trata de Colombia, cuando indican en el comunicado que “en algún país latinoamericano”, el 95% de los estudiantes son promovidos por lo dispuesto en un decreto, y a no tener que recurrir, además, al documento “Aspectos importantes sobre promoción de estudiantes” del MEN, para obtener una lista más completa de países “del mundo” que han adoptado la promoción en sus distintas modalidades, a saber, por ejemplo, “flexible”, “mixta”, “asistida” o “controlada”.
El documento completo del “cuidadoso análisis” también permitiría conocer las investigaciones internacionales y nacionales consultadas, los criterios obtenidos de “mucha gente de muy variadas regiones y países”, los fundamentos de la decisión de no consultar a los educadores sobre las reformas (según lo reportado por La PRENSA LIBRE el 13/11), así como el análisis realizado sobre el trabajo del autor Manuel Rojas Rubio, “Promoción Automática y Fracaso Escolar en Colombia”, el cual señala, por ejemplo, que: “… pueden observarse en la región dos tendencias generales respecto a la conveniencia o no de implantar sistemas de Promoción Automática: quienes optan por sistemas de promoción que privilegian la repetición… quienes apoyan los sistemas de promoción automática… De acuerdo con Muñoz, O. y Lavin, S. (1988: 140) “faltan evidencias suficientemente sustentadas que permitan establecer conclusiones definitivas sobre esta polémica”. El trabajo de Rojas es imprescindible, por tratarse Colombia de uno de “los países de América Latina” con más literatura al respecto, y por la similitud de los argumentos presentados en el comunicado, tales como: “Algunos autores sostienen que cuando un estudiante falla en una o varias asignaturas lo mejor es que repita el año… Otros, por el contrario, sostienen que es preferible permitir que los estudiantes que fallan en algunas asignaturas pasen junto con el resto de sus compañeros…, “…las investigaciones existentes no son completamente concluyentes”.
Desde luego, el documento completo de la investigación, además, (1) brindaría el nombre del tipo de promoción que resultó de la búsqueda de “una salida propia que mantuviera lo mejor de ambos mundos la repitencia y la promoción”; (2) mostraría que esa “salida propia”, fue puesta a prueba antes de su implementación a nivel nacional, y que no es, en su lugar, otra creencia más de “que ahora sí se está en lo correcto”; que no se procedió como lo hicieron quienes implementaron el anterior, “perverso” y “absurdo”, sistema de evaluación; (3) explicaría si únicamente se consideró la variable evaluación como causa de la repitencia según se desprende del comunicado y las razones por las que otras variables, como las señaladas por la autora Rosa María Torres en su trabajo “Repetición escolar: ¿falla del alumno o falla del sistema?”, no habrían sido incluidas.
En tanto el documento completo de la investigación aparece disponible pronto y fácilmente, esperemos que, para el beneficio real de los estudiantes, la disminución de la deserción no resulte más bien ser una estrategia política en año electoral. Un “logro” a reportar que no podría desaprovecharse.
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