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>>OPINIÓNSan José, Costa Rica, Viernes 28 de noviembre de 2008, 18:08:37.


Esquizofrenia gubernamental

Roy Alfaro Vargas *

Según Alfred Adler, la esquizofrenia se manifiesta en aquel sujeto que pierde todo contacto con el objeto. Es decir, no hay contacto con la realidad, o si se quiere, todo es “pura hablada”. Pero, ¿qué tiene que ver esto con el actual gobierno (y quizás con todos los demás)?
La respuesta es simple. He estado siguiendo los artículos que Gerardo Barboza ha publicado en el Semanario Universidad, La Prensa Libre y The Tico Times. Barboza sistemáticamente ha venido criticando el Plan Nacional de Inglés. Su crítica va desde lo pedagógico hasta lo científico, pasando por lo ideológico.

Barboza pone en duda la cientificidad de tal proyecto, el cual el gobierno anuncia como la gran panacea del supuesto monolingüismo costarricense. Según él, el Estado costarricense gasta fondos en un plan que no tiene base científica, ya que lo que se ha hecho es implementar mecánicamente una serie de “ideas” venidas del extranjero, sin la presencia de un diagnóstico que evalúe la viabilidad del mencionado plan. Simplemente, se toma un machote y se aplica así no más. No se toman en cuenta algunas características propias de nuestro entorno, por ejemplo, la casi nula consciencia lingüística del costarricense y la mala preparación que tienen nuestros
“english teachers”.

El tico no sabe usar su lengua. Quien no lee, no conoce su lengua. Y, por otra parte, muchas veces da pena ajena ver cómo los profesionales en esta área solo medio saben inglés. Fuera de ahí, la ignorancia los aqueja. Y yo me pregunto: ¿De qué manera puede alguien enseñar a pensar y a usar estructuras lingüísticas complejas y abstractas, si él/ella mismo(a) no puede usarlas?
El Gobierno erróneamente parece creer que con cursitos de gramática y con el Toeic, para legitimar, se corrige el problema. Mas, eso no es cierto. Uno no puede pretender, dentro de un caduco positivismo, aplicar conceptos y obtener resultados, pretendiendo que algún equis método es válido en todo tiempo y lugar. O aplicar una prueba internacional de sobra cuestionada y por quienes la hemos ganado.

Barboza exige como ciudadano una respuesta. Él representa la realidad que cuestiona al sujeto gubernamental. Pero, como ya es costumbre, los más de mil no tienen, entre otras cosas, oídos. Esta administración se ha cerrado continuamente en los linderos de su discurso esquizofrénico y no reconoce realidad alguna. Sin embargo, a pesar de este rasgo esquizofrénico, nosotros los ciudadanos merecemos respuestas claras y no evasivas. El ciudadano común y, en este caso, Barboza que es especialista en la materia merece por mandamiento jurídico una respuesta clara y pública a sus cuestionamientos.

Uno no puede dejar de pensar por qué se escogió el Toeic como prueba de validación o por qué se negoció con el Centro Cultural Costarricense Norteamericano, del cual yo no conozco una investigación seria en relación con la enseñanza del inglés, para evaluar tales profesores.


* Filólogo





 



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