Fundada en los tiempos cuando no teníamos pleitos de chinos en el Gobierno por los chinos con quienes establecimos relaciones diplomáticas y económicas.

De dichos y otros pienses
por Ricardo Dávila B.
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¡En carreta y gritando!
Cuando en la Costa Rica del
siglo pasado los caminos eran hechos
a pala y machete sobre la dura tierra arcillosa y matrera, no faltaba la dura roca y por lo tanto, había que dejarla como monumento al estorbo.
Así era nuestro terruño para
felicidad de nuestros habitantes que mucho les había costado.
Al correr de las décadas,
muchos empezaron a protestar de
tan incomódo medio de transporte
que por falta de compensadores,
golpeaba a los pasajeros, que al
protestar por las magulladuras,
el dueño de la carreta, que
no cobraba el flete, les recriminaba:
-¡En carreta y gritando!-
Naturalemente esto era así,
pues era preferible ir montado
que ir al trole como se decía en otro tiempo, dicho que le proporcionó el tranvía.
¡Si non e vero e bene trovato!
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