• Los pecados de Alajuelense
El fracaso en seis puntos
• “No se puede hacer una buena comida solo con papa y sal”, dijo la semana anterior el técnico Marcelo Hugo Herrera. La Liga hizo un papelón y debe replantearse de cara a la siguiente campaña
Hermes Solano Rodríguez
hsolano@prensalibre.co.cr
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Popeye también falló a la hora de realizar variantes en su equipo. Eso sí, no tenía el material suficiente.
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El proceso de Alajuelense, que inició en julio de 2008 con la llegada de Marcelo Herrera y que los tuvo cerca del título en Invierno, en Verano no funcionó y los resultados están a la vista: último lugar de grupo y sin opciones de meterse en la segunda ronda, con dos fechas todavía por jugar.
De fracaso han calificado las altas autoridades del equipo, el propio técnico y hasta los jugadores el no llegar a la segunda fase del certamen que le costará el puesto a Marcelo Hugo Herrera.
Seis puntos claves resumen la decepción eriza y le tocará a la junta directiva replantearse el trabajo de cara al certamen de Invierno 2009, donde la Liga debe mostrar otra cara sí o sí.
SIN VARIANTES. Al proceso que armó Popeye Herrera le faltó el famoso sexto hombre del baloncesto, esos jugadores que entran al campo a resolver x o y situación. Alajuelense no tenía variantes de peso en el banco que salieran a resolver el partido, y eso siempre pesa. El ejemplo más claro y reciente fue lo sucedido en Liberia el sábado anterior, donde se confirmó la eliminación eriza. Con 3-2 abajo el argentino mandó al campo a Olger Guzmán, contención y a Guillermo Guardia, delantero; dos jugadores de muy poco aporte, jóvenes aún, sin el peso para llevar la recuperación del equipo. La Liga no tiene banca, se quedó sin variantes.
EXTRANJEROS. Un mal que se repite en el cuadro manudo. Desde Pablo Izaguirre los manudos no han tenido un extranjero que aporte y marque diferencia. En este Verano mantuvieron a Juan Ignacio Sills y a Daniel Alejandro Juárez y llegó otro argentino, Nicolás Hernández. Los resultados no fueron buenos. Juárez se fue antes de tiempo al llegar a un acuerdo de rescisión de contrato por bajo rendimiento, mientras que Hernández, llegado como goleador, solo ha sumado un tanto y ha dejado más sinsabores que buenos momentos. Sills ha sido el más regular, pero su rendimiento tampoco ha sido destacable, se queda en regular.
OFENSIVA NULA. Solo 13 goles ha marcado el cuadro erizo en 14 jornadas del certamen de Verano, menos de un gol por juego, muy poco para la estirpe del segundo equipo más ganador en la historia del fútbol costarricense en cuanto a títulos.
Jean Carlo Solórzano, goleador del equipo en Invierno con siete tantos, se apagó en el actual certamen y solo suma uno. El goleador es Yendrick Ruiz con tres goles y le sigue Cristian Oviedo con dos. Alajuelense requiere un hombre de peso en el ataque, al estilo de Víctor Núñez y lo requiere con urgencia para la próxima campaña.
INEXPERIENCIA. Salvo Wardy Alfaro, Cristian Montero, Carlos Castro y Cristian Oviedo, el resto de jugadores manudos suman pocos años, tanto en edad como en temporadas jugadas y eso le pasó factura, principalmente a la hora de soportar la presión de llevar sobre la espalda el trajinar de Alajuelense. Eran los riesgos del proceso que se tenían que tomar y al final esto puede ser positivo de cara a lo que sigue a mediano y largo plazo. Por ahora, fue un factor en contra para la Liga.
LESIONES. Uno de los aspectos que pesaron fueron las constantes lesiones a lo largo del certamen. Rudy Dawson, Geancarlo González, Pablo Nassar, Mario Víquez, Dave Myrie y Cristian Montero, fueron parte de una extensa lista de futbolistas que se perdieron muchas fechas y pusieron contra la pared al técnico, que tenía pocas alternativas para suplirlos.
SIN LOCALÍA. El no jugar en el Morera Soto pasó factura también. Así lo creen el presidente y el técnico del equipo, aunque no lo ponen como excusa para el fracaso.
“Pesó más de lo que pensábamos”, dijo Jorge Hidalgo, afirmando que “nos hizo falta el calor del hogar”. Popeye afirmó que la casa siempre marca diferencia y ellos nunca pudieron hacer suya la del Rosabal Cordero, donde solo ganaron dos juegos, ambos ante Puntarenas. “Nosotros no jugamos en nuestra cancha, el torneo pasado salimos invictos de local, no perdimos nunca en nuestra cancha”, dijo el argentino.
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