• Santa Teresa de Cóbano, Puntarenas
Asaltantes asesinan a holandés pensionado
Andrey Berrocal Gamboa
aberrocal@prensalibre.co.cr
Foto: Gabriela Solano, corresponsal
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Cornelius Kolkman, un hombre pensionado de origen holandés, fue asesinado de tres balazos, por unos enmascarados que ingresaron a su propiedad en San Martín de Santa Tersa de Cóbano, Puntarenas.
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Un hombre de origen holandés fue asesinado la madrugada de este miércoles, en la comunidad de San Martín de Santa Teresa de Cóbano, Puntarenas, cuando varios sujetos fuertemente armados ingresaron a su propiedad y de tres balazos acabaron con su vida.
La víctima fue identificada como Cornelius Kolkman, de 85 años, quien tenía cerca de 20 años de vivir en esa hermosa zona, junto a su esposa.
La policía local informó que a eso de la 1 p.m., ingresó una llamada a la delegación, donde la esposa de la víctima, informaba sobre lo ocurrido a su marido.
El jefe de la Fuerza Pública de Cóbano, Héctor Murillo, manifestó que cuando ellos llegaron a la escena, comprobaron que se trataba de un hombre adulto, quien yacía herido en el piso con varios disparos en su cuerpo.
Los socorristas y el informe del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) detallan que la víctima presentaba un disparo en su mano derecha y dos más en el tórax.
Los policías custodiaron la escena del crimen, con el fin de buscar alguna evidencia que los guiara a capturar a los sospechosos, pero por más que intentaron encontrar los cartuchos, o alguna otra pista, no les fue posible hallar nada.
A manos vacías
El informe preliminar en manos de las autoridades indica que fueron al menos tres sujetos, con los rostros bien cubiertos, quienes ingresaron por la fuerza a la casa de Kolkman, para pedirle que entregara todo su dinero.
Al parecer los sujetos enfurecieron cuando el jubilado les dijo que no tenía dinero para entregarles y en medio de un forcejeo, fue cuando se escucharon las tres detonaciones, dijo la esposa.
Los sujetos huyeron del lugar sin dejar rastro, pero todavía ayer por la tarde, las autoridades intentaban determinar el medio de transporte que utilizaron para llegar a este lejano lugar, o si por el contrario, se movilizaban a pie.
Los agentes judiciales se hicieron cargo de la recolección de indicios y de levantamiento del cuerpo, el cual fue trasladado en lancha desde Cóbano al muelle de Coopeimpesa, en barrio el Carmen de Puntarenas.
Una vez en tierra firme, otros oficiales se mantenían a la espera del fallecido, para trasladarlo al edificio del Poder Judicial y de ahí a la medicatura forense.
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