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>>ABANICOSan José, Costa Rica, Jueves 8 de enero de 2009, 22:22:37.


•De una forma solapada

Violencia también está presente en los noviazgos

• En este tipo de relaciones se da la agresión verbal y psicológica. Aunque es frecuente, sobre todo en edades colegiales, es poco denunciada

• El Inamu emprende proyectos de prevención en los centros educativos para evitar estas situaciones en los jóvenes

Angie López Arias
alopez@prensalibre.co.cr

La violencia en los noviazgos es más solapada, se trata más de agresión verbal y psicológica, pero si se deja pasar puede progresar a violencia física.
Pedro y Mariana se ven muy enamorados, al punto que son la envidia de sus demás compañeros. El amor es tanto, que el joven la quiere solo para él; no soporta verla conversando con otros, tampoco permite que salga con sus amigas y mucho menos que se vista de una forma que considere provocativa.

A Mariana no le molesta la actitud de su novio, por el contrario, le gusta el interés que le demuestra, sin embargo, ella como muchas otras jóvenes no es conciente de que esas conductas no son amor, sino que se trata de claras manifestaciones de agresión que si se pasan por alto, pueden progresar a los insultos y de ahí, a la violencia física.

Así es como inicia la violencia en los noviazgos, una situación muy frecuente pero que lastimosamente no se denuncia por temor o porque las mismas víctimas desconocen que están ante un escenario en el que peligra su integridad emocional, psicológica y física.

Este tipo de comportamientos en las relaciones de parejas informales, no son vistos como tales ni por las jóvenes ni por lo agresores pues por lo general se confunden con muestras de amor e interés por la pareja, cuando en realidad, son el comienzo de lo que podría convertirse en una temible pesadilla.

Ocultas

La especialista en violencia de género del Instituto Nacional de las Mujeres (Inamu), Kattia Solís, comentó que las adolescentes, más que todo, no le dan la importancia que merecen estas conductas de sus parejas, las cuales son claras señales de violencia que pasan desapercibidas.

En los noviazgos es común la violencia psicológica y verbal, pero las muchachas deben estar informadas para reconocer los signos y detener la situación a fin de evitar llegar a un evento lamentable, los padres y demás personas alrededor también juegan un papel vital.

Solís comentó que cuando las jóvenes se sienten como atrapadas en su relación, es decir, que tienen la sensación de que no pueden desarrollar otros proyectos, que no pueden compartir con sus amigos y que centran su atención en la relación y su pareja, es un síntoma de que el vínculo no es saludable.

“Es importante que las jóvenes busquen personas que las puedan escuchar y ayudar, por eso se trabaja en acciones de prevención con adolescentes, para que aprendan a detectar estas situaciones en sus experiencias o en sus amigas, si la situación se agrava deben recurrir a los mecanismos de apoyo”, dijo Solís.

Alerta

Solís dijo que la agresión en el noviazgo es muy frecuente pero no se denuncia porque además del miedo, las adolescentes tienen temor a que no les crean, lo cual impide que rompan el silencio; también sienten miedo a que se les juzgue o las regañen y en otros casos, no lo perciben como agresión.

Para Solís, las principales señales son las que tienen que ver con conductas de control y celos asociados a las conductas impulsivas, en este punto, es importante recalcar que los celos nunca serán una manifestación de amor, por tanto no deben admitirse dentro de ninguna relación de pareja. “Todas las personas podemos tener un miedo natural a que la pareja no quiera estar con nosotros, pero de eso a establecer conductas de control, es una gran diferencia. Es necesario advertir que existen maneras de expresar el amor de forma saludable. Hay jóvenes que controlan a sus parejas con formas sutiles”, aseveró la experta.

Solís agregó que el control, las ofensas, los sarcasmos y las conductas de dominio, entre muchas otras actitudes, no tienen que ver con el amor, estas situaciones obedecen a una necesidad del otro de ejercer su poder en la relación, y eso es muy distinto a querer a alguien.

Signos claros

Otro elemento que menciona Solís es cuando existen ideas estereotipadas de lo que es el hombre y la mujer, es decir, cuando por ejemplo el joven tiene el pensamiento de que la mujer no puede salir sola y por eso le coarta la libertad a la novia, pero que él por ser hombre sí puede hacerlo.

“Esas ideas estereotipadas de género se siguen reforzando y es un factor que contribuye a la violencia en las relaciones de pareja. Otras señales de riesgo que pueden aumentar la violencia son conductas abusivas de alcohol”, añadió Solís.

Una situación que ocurre también en estas relaciones es la agresión sexual, según un estudio de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), existe un alto porcentaje de violencia sexual en las relaciones de adolescentes, se relacionan los embarazos en esta población con las relaciones sexuales forzadas.

“Las jóvenes deben poner toda la atención a sus proyectos personales y que no cedan a la presión social de que deben tener una relación de pareja. La relación de pareja es gratificante si ayuda al crecimiento personal y no impide la realización de otros planes, de lo contrario hay que estar alerta”, recalcó.





 



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