Reciclemos… ¡no contaminemos!
Ing. Sergio González Duarte*
sgonzalez@ceprona.org
Deseo referirme al artículo titulado “La vergüenza de nuestros desechos sólidos” (Prensa Libre, 16/enero/2009) suscrito por la Diputada Grettel Ortiz. Por supuesto doña Grettel tiene razón al manifestar que da vergüenza visitar muchos lugares de nuestro país en vacaciones, ya que algunas personas dejan “olvidados” los plásticos y otros
residuos que generan durante su viaje. Pero lo anterior sucede durante todo el año y no es necesario ir hasta las playas para comprobarlo. Basta con darse una vuelta por cualquier parada de bus o sitio público, para ver la gran cantidad de residuos sólidos que los transeúntes dejan “olvidados” en las aceras. Esto no solo causa malestar, asco y contaminación, sino que contribuye a que las alcantarillas se desborden en época lluviosa y se inunden los barrios y ciudades. Pero esto no es nada nuevo: desde hace 18 años se conoce el tema: en el Plan Nacional de Manejo de Desechos (Ministerio de Salud/GTZ,1991), se indicaba: “La gran
mayoría dispone los desechos en cualquier sitio sin inmutarse” y “El manejo de los desechos ordinarios es incorrecto desde su origen”.
En el año 2008, según estimaciones de la Fundación Ceprona (www.ceprona.org), el PPC o sea la Producción Per-Cápita promedio de cada habitante de Costa Rica era de 1,1 kilogramos, mientras que para San José esa cifra llega a casi 2 Kg. por persona al día. Algunas causas podrían ser: inexistencia de planes comunitarios, no se aplican ni cumplen las leyes, incremento de los envases “desechables”, consumismo exagerado y la importación de gran cantidad de productos de baja calidad cuya vida útil es tan corta que pronto se convierten en desperdicio.
Doña Grettel pone como ejemplo la experiencia de la ciudad brasileña de Curitiba, Estado de Paraná, en donde existen programas y regulaciones que obligan a separar los residuos reciclables y reutilizables, como: papel, cartón, vidrio, plásticos y metales. Esta actividad genera empleo a miles de personas llamados “recuperadores” que trabajan individualmente o son asociados de cooperativas productivas. Pero no vayamos, tan lejos: en Costa Rica desde hace varios años, algunas comunidades y organizaciones tienen experiencias exitosas en el aprovechamiento económico de estos residuos sólidos reciclables. Precisamente desde el año 2005, la Fundación Ceprona con el apoyo del Pueblo y Gobierno del Japón, estableció la Red de Reciclaje de Costa Rica-Redcicla (www.redcicla.org) con el fin de impulsar el reciclaje en nuestro país a través del intercambio y divulgación de experiencias de todo tipo. La Redcicla inició con 25 organizaciones fundadoras: al día de hoy esta Red ya tiene 96 afiliados en todo el país y sigue creciendo. En efecto, estas asociaciones, grupos
comunitarios, instituciones e industrias tienen como finalidad recuperar, transportar, comercializar y/o transformar los residuos que algunos siguen llamando “basura”. De hecho mucha gente sin darse cuenta consume desde hace años algunos productos reciclados.
En nuestro país existe un importante sector industrial de reciclaje, por ejemplo, aquí se transforman toneladas de vidrio (Vicesa), cartón (Empaques Santa Ana) y papel (Kimberly-Clark) para generar nuevos productos de calidad. También hay decenas de industrias fundidoras de metal y procesadoras de plástico, pero la ardua labor “de campo” la realizan quizás los actores más importantes en esta cadena de producción: mujeres y hombres que son los recuperadores de estos materiales y así han generando empleo y riqueza en las comunidades donde se
desarrollan. Por si fuera poco, con el reciclaje organizado no sólo se disminuye el volumen de residuos sólidos, sino que indirectamente baja los costos municipales en la recolección, transporte y disposición final de los mismos. Además mediante el reciclaje se educa a la población hacia una nueva actitud de responsabilidad con respecto a los
residuos sólidos que cada persona genera.
Lamentablemente, en la mayoría de los casos, todo este esfuerzo se ve disminuido debido a que no existe apoyo del Gobierno y son pocas las municipalidades que se interesan en estas actividades. Algunas empresas privadas, con claro interés económico le han hecho creer al público que la solución es comprar más camiones recolectores o
construir rellenos sanitarios en todo el país. Por tal motivo, algunas municipalidades gastan hasta la cuarta parte de su presupuesto en residuos sólidos sin resolver el problema del todo. Miles de millones de colones se van en salarios, combustibles o peor aún, en facturas para pagar los servicios a empresas privadas. Si existieran incentivos hacia el reciclaje, no solo se disminuyen los costos sino que al fin, el país cumpliría con uno de los compromisos adquiridos desde el año 1992 en la Cumbre Mundial del Medio Ambiente en Río de Janeiro. En dicho documento llamado Agenda 21 en su Capitulo 21 habla de los residuos sólidos y el compromiso de todos los países firmantes a impulsar la minimización de los residuos sólidos y practicar el reciclaje organizado como formas de reducir el impacto ambiental de esta
problemática mundial. Por lo pronto, la Fundación Ceprona y Redcicla seguirán contribuyendo en este tema aplicando las Tres R’s: Reducir, Reutilizar y Reciclar y demostrando a la población que, a pesar de la falta de incentivos y recursos, el reciclaje ya es una realidad en Costa Rica. Nuestro lema es:
Reciclemos… ¡No Contaminemos!
* Director-Fundación Ceprona y Coordinador Redcicla.
|